El bombardeo de Gernika y el juicio de Núremberg

El 27 de diciembre de 1947 José Antonio Aguirre Lecube, presidente del Gobierno Autónomo de Euzkadi en el exilio (1), confeccionaba en París el siguiente documento dirigido al presidente y miembros del Tribunal militar de Núremberg como comparecencia y aportación en el proceso seguido contra el mariscal de campo Hugo Sperrle por crímenes de guerra, el cual estaba involucrado directamente por ayudar a Franco durante la Guerra Civil española.

El bombardeo de Gernika y el juicio de Núremberg

Sperrle confesó en el juicio de Núremberg que él había sido el autor del plan aéreo que fue aceptado por el Estado Mayor de Franco en su ofensiva sobre Bizkaia en 1937. Como autor de dicho plan, Sperrle era responsable directo del bombardeo de Gernika y de otras localidades vascas.

Sperrle, que había sido capturado por los aliados al final de la Segunda Guerra Mundial, resultó absuelto en Núremberg. Murió en Múnich en 1953.

Gernika bombardeada el 26 de abril de 1937

Gernika bombardeada el 26 de abril de 1937

I

El acto de acusación formulada por el señor Brigadier general T. Taylor, en el proceso por crímenes de guerra y crímenes contra la Humanidad a cargo de su alta jurisdicción o en cuya cabeza figura el mariscal de campo H. Sperrle, de la Armada alemana, comandante de la «Legión Cóndor» en España, contiene el párrafo siguiente:

«Desde que la guerra civil ha estallado en España, jefes políticos y militares alemanes han enviado tropas y armas con el objetivo de establecer en España un régimen susceptible de ayudar a Alemania en su política de agresión. La guerra civil española ha sido igualmente utilizada como terreno experimental para el armamento y los aviones alemanes; ella ha sido el banco de pruebas para los pilotos y otras tropas alemanas».

La confesión de estos hechos, en lo que concierne a la participación de la «Legión Cóndor» y la responsabilidad que incumbe al general H. Sperrle (en el período en el que fue el comandante de esta legión) es puesto en evidencia en el artículo publicado por el general Sperrle en el número especial de la revista de la Armada alemana «Die Wehrmacht», del 30 de mayo de 1939.

II

Esta intervención ha causado numerosas víctimas en territorio vasco y daños importantes: estos hechos constituyen un grave atentado a los derechos humanos más elementales contra un pueblo pacífico como era el Pueblo Vasco.

En nombre de este último, me corresponde situarme al lado de la acusación:

  • Porque he sido nombrado Presidente del Gobierno del País Vasco como consecuencia de unas elecciones democráticas y libres del Pueblo Vasco, según las prescripciones del Estatuto de Autonomía del País Vasco (Euzkadi), habiendo precedido los ediles populares a mi elección en la villa histórica de Gernika el 7 de octubre de 1936.
  • Porque esta representación es la última expresión de la voluntad popular, libremente expresada, el Pueblo Vasco que, desde 1937 (época en la que su territorio ha sido ocupado), se ha encontrado privado de todos sus derechos políticos individuales y colectivos y no ha podido expresar su opinión.
  • Porque, ni el reconocimiento del General Franco por ciertos poderes democráticos ni de otras consideraciones legales idénticas, no sabría ser obstáculo a nuestra demanda de que se haga justicia. Sería absurdo tanto como contradictorio de ver atribuir nuestra representación, para los fines de la acusación, a un régimen bajo cuyo auspicio se han cometido los crímenes denunciados por nosotros y el cual ha sido excluido de las Naciones Unidas en razón de sus compromisos naturales con los poderes del Axe (2). Si nuestra representación fuese rechazada, sería igualmente absurdo, por las mismas consideraciones legales, el rechazo de entender la reclamación de un pueblo agredido que reclama justicia en la voz de quien considera su representación legítima.

III

La «Legión Cóndor» (formación destacada de la Armada alemana desde su creación, a partir del desencadenamiento de la guerra en España en 1936, hasta su disolución) ha intervenido en operaciones militares contra el País Vasco cuya población se había mantenido fiel a su Gobierno autónomo y al Gobierno legítimo de la República española, atacados ambos por los rebeldes españoles.

Estos ataques alemanes se han llevado a cabo sin que ninguna declaración de guerra haya sido proclamada por el Gobierno alemán, sin ninguna advertencia por vía diplomática o por cualquier otro medio.

IV

La intervención alemana en el País Vasco ha comenzado a manifestarse a través de los bombardeos realizados por las fuerzas rebeldes sobre Bilbao el 25 y 26 de septiembre y el 21 de octubre de 1936 (3). Material alemán fue utilizado durante las operaciones, tal y como se deduce de:

  1. El examen técnico de las bombas sin explotar: se ha deducido, sin el menor género de duda, que los fusiles eran de fabricación alemana y que los datos de peso y de carga inscritos sobre los explosivos estaban inscritos en alemán;
  2. Los aparatos alemanes de bombardeo que fueron intervenidos durante estas operaciones. Éstas venían de la base aérea de Vitoria en el aeródromo en el que una escuadrilla venida de Alemania se había posado durante estos días.
  3. El choque de uno de los aviones alemanes, en Vitoria, en medio de la plaza denominada «de la República»; este accidente ha causado la muerte del piloto. El cuerpo de este aviador después de haber servido de pretexto en las ceremonias oficiales públicas por parte de las autoridades rebeldes y de los jefes alemanes, fue transportado por un trimotor alemán hacia un puerto español donde ha sido embarcado hacia Alemania.

Los bombardeos alemanes sobre la población vasca, de lo que ya hemos hablado, que han sido efectuados sobre ciudades abiertas alejadas del frente, han provocado la muerte de 96 personas y han herido a 650.

V

EL 5 de octubre de 1936, durante una operación militar efectuada por las tropas vascas sobre la posición de Isuskitza, entre los once prisioneros capturados por los soldados vascos, figuraban dos alemanes: Wolfgang L. Eynatten, nacido en Eynatten (Euppen) el 16 de mayo de 1901, médico, soltero, portador del título de barón y Lothar Gudde Reudel, nacido en Barman (Renania) el 9 de octubre de 1907, soltero, profesor de lenguas. Durante la misma operación el suizo Hermann Maurer Lehmann, nacido en Zurich, hijo de padres alemanes, había sido igualmente prisionero.

Los dos primeros declararon haberse enrolado voluntariamente en las fuerzas rebeldes y haber sido enviados al frente donde fueron capturados. Los dos fueron hechos prisioneros armas en mano, combatiendo contra las fuerzas gubernamentales. Su caso instruido conforme a la disposición de la Ley, y juzgado por el Tribunal competente, Eynatten y Gude fueron condenados a muerte el 9 de octubre y ejecutados (4).

VI

El 3 y 4 de enero de 1937 la población de Bilbao fue objeto de nuevos e intensos bombardeos. Uno de los aparatos agresores fue abatido el 4 de enero por uno de los raros aparatos de caza que disponía entonces el Gobierno Vasco. El aparato abatido era un trimotor alemán «Junker» de bombardeo.

De los tres miembros del equipo dos murieron en las escaramuzas en sus aparatos y el tercero puedo aterrizar en paracaídas. Era Karl Gustav Schmidt, de 21 años, nacido en Kustock (Mecklembourg), quién declaró haber llegado de Alemania a Sevilla a finales de 1936 y era radiotelegrafista de profesión. Vino a España bajo la orden de la Asociación nazi a la cual pertenecía en Alemania y donde se le había dicho que hacía falta ayudar a España a liberarse de la dominación soviética. En los cadáveres de los otros dos camaradas encontraron documentos de identidad alemanes (5).

VII

El 31 de marzo de 1937 comenzaba la gran ofensiva de las fuerzas rebeldes contra Vizcaya, que atacaron con 50.000 hombres de tropa de choque  y de 5 a 700 aviones. En esta ofensiva, las fuerzas españolas franquistas fueron fuertemente sostenidas por la «Legión Cóndor» y por cuatro divisiones de «camisas negras» italianas. El general Sperrle se propuso deshacer la resistencia vasca en 3 semanas. A tal fin, propuso un plan de ataque que fue «amablemente aceptado y ejecutado» por la Comandancia española.

Mariscal de campo Hugo Sperrle

Mariscal de campo Hugo Sperrle

La mañana de aquel día, según el relato de Sperrle, comenzaron las operaciones. Una de éstas consistía en los bombardeos de la aviación alemana de la villa vizcaína de Durango. El objetivo de esta primera incursión fue principalmente concretar la destrucción de 3 iglesias: la parroquial de Santa María, la residencia de los Padres Jesuitas y el convento de Santa Susana. La propaganda totalitaria dijo que se trataba de depósitos para las tropas y, en consecuencia, de objetivos militares.

En el momento de los dos primeros bombardeos se celebraban oficios de culto y uno de los curas oficiantes y un gran número de fieles que se encontraban allí murieron. Doce religiosas murieron en el convento. Numerosas viviendas fueron igualmente destruidas a lo largo del bombardeo de la mañana y de los que siguieron sobre Durango aquel día y durante los días siguientes. Los aviadores alemanes persiguieron, entre otros, y en diversas ocasiones, a la población civil, ametrallándola en vuelo raso y lanzando numerosas granadas.

El cónsul de Su Majestad británica en Bilbao, que acompañaba una comisión de personalidades inglesas en visita al País Vasco, asistió junto a éstos últimos a los efectos de estos bombardeos; publicaron declaraciones en las que protestaban contra este crimen contra la Humanidad. Los bombardeos de Durango causaron 127 muertes inmediatas y otro centenar de personas murieron al poco tiempo. El número total de heridos ascendía a 300.

VIII

El 5 de abril de 1937 una patrulla vasca de reconocimiento capturó en los alrededores de Otxandiano un coche enemigo conducido por dos capitanes y dos lugartenientes de nacionalidad alemana. Por los documentos que portaban los mismos se dedujo que los cuatro prisioneros pertenecían a la aviación alemana: Estos prisioneros eran:

  • Carsten von Harling, capitán de escuadrilla, que conducía el coche y que fue muerto en el encuentro con la patrulla vasca.
  • Paul Freese, capitán perteneciente a la aviación. Este individuo residía en Euzkadi antes de la guerra, en calidad de industrial.
  • Walther Kienzle, lugarteniente de aviación (escuadrilla de caza).
  • Godofredo Schulze-Blank, lugarteniente de escuadrilla de caza.

Igualmente se encontraron, entre estos documentos, planos, carnets de a bordo y periódicos de operaciones. La mayor parte de esta documentación era alemana. Todos los prisioneros declararon que todos los aviones de la base enemiga de Vitoria se componían exclusivamente de aparatos de caza, en total 24.

IX

Algunos días más tarde, siguiendo con su ofensiva contra el País Vasco, la aviación alemana al servicio de Franco volvía a bombardear Bilbao. EL 18 de abril de 1937 sobrevolaba la villa por tres veces y, durante las dos últimas pasadas, tiraba bombas sobre la aglomeración. Hubo 63 muertos y un centenar de heridos. Los únicos objetivos alcanzados fueron viviendas.

Dos aparatos fueron abatidos durante estos bombardeos: uno de ellos se estrelló en territorio controlado por el Gobierno Vasco. Se trataba de un «Junker» bimotor D 0-17-Ee-851-L. Los cuatro miembros del equipo perecieron, de los cuales dos se carbonizaron. Se puede constatar porque quedó de su documentación que los cuatro hombres eran alemanes.

X

Relatando los hechos llegamos cronológicamente al crimen más detestable cometido contra la Humanidad en esta época, el bombardeo de la ciudad vasca de Gernika, primer caso de destrucción total por la aviación alemana, con el fin de experimentar los efectos combinados de las bombas explosivas de alta potencia y las bombas incendiarias sobre una población civil.

Durante las primeras horas de la tarde del 26 de abril de 1937, día de mercado en Gernika (lo que aumentaba sensiblemente el número de personas agrupadas en la ciudad), la aviación alemana comenzaba a sobrevalorar y, casi inmediatamente, a bombardear la tradicional capital de los vascos, donde se erige el Árbol de Gernika, símbolo sagrado de nuestras tradiciones y de nuestras libertades. Gernika, todavía lejos del frente, no ofrecía ningún objetivo militar. La villa esencialmente tenía una importancia histórica y sentimental. Fue brutalmente arrasada por los aviones alemanes al servicio de Franco.

El bombardeo duró tres horas y media; fue efectuado por diversas escuadrillas que se fueron relevando por turnos. Las víctimas fueron por lo menos dos mil, niños de la localidad o paisanos de los alrededores que se encontraban accidentalmente en ocasión de la feria. La catástrofe fue de tal amplitud y tan detestable que las autoridades no pudieron calcular un balance exacto. La mayor parte de los muertos fueron niños y mujeres: este hecho causó una profunda impresión en el mundo entero. Gernika se quemaba bajo las bombas incendiarias lanzadas por millares después de haber sido destruida por las bombas de alta carga explosiva.

Gernika marcó el inicio de una serie de crímenes inhumanos que tuvieron como escenario Rotterdam, Coventry, Lydice, etc… Los aviadores alemanes soldados de Sperrle y de Hitler que causaron tantas muertes en otros países europeos, entre 1939 y 1944, aprendieron en nuestra Gernika la manera de destruir una población civil por los efectos exclusivos de los bombardeos de la Luftwaffe (6).

Acuérdense igualmente de las declaraciones hechas por el mariscal Goering, prisionero, a los enviados norteamericanos a los cuales confesaba que el bombardeo de Gernika fue una experiencia, a su juicio necesaria, para la aviación alemana.

El bombardeo de Gernika

El bombardeo de Gernika

XI

Otras localidades vascas, de poca o sin importancia militar, fueron igualmente bombardeadas por los aviones de la «Legión Cóndor» durante la ofensiva que terminó con la toma de Bilbao, el 19 de junio de 1937.

Otros prisioneros alemanes fueron capturados por las tropas vascas. Entre ellos, podemos citar:

  • Wandel Jachim Hans, nacido en Kaldorf (Prusia oriental) el 7 de mayo de 1914, piloto aviador militar, quien prestaba su servicio en Alemania y fue enviado a España. Declaró ser aviador de caza y confirmó la existencia de la base aérea alemana de Vitoria. Declaró igualmente cuando fue hecho prisionero, el 13 de mayo de 1937, haber tomado parte en el bombardeo de Gernika y en otras operaciones aéreas de Euzkadi.

El mismo día fue muerto Adalbert Butz, alemán perteneciente a la 3ª Compañía de Carros de Asalto. Acabamos de relatar los principales episodios de la intervención de las tropas alemanas en el frente vasco y contra la población civil vasca durante la Guerra Civil española.

XII

Los alemanes, habiendo ejecutado los hechos aquí descritos, intervinieron militarmente en el País Vasco y sobre el resto del territorio del Estado español, en tanto miembros de la «Legión Cóndor».

La «Legión Cóndor» era una formación de la Armada alemana, constituida como vistas a entrenamientos y experimentos de nuevos métodos de guerra y a su participación en la lucha desencadenada en España por el levantamiento militar del mes de julio de 1936.

En tanto que unidad de la Armada alemana, fue siempre comandada por los oficiales generales de aviación de la Wehrmacht, a saber:

  • El general Sperrle «der Flieger»(7), del 6 de noviembre de 1936 al 31 de octubre de 1937 (es decir, durante todo el tiempo en el que sucedieron los hechos mencionados aquí, en el País Vasco);
  • El general «der Flieger» Voikmann;
  • El general-mayor von Richthofen.

Aunque fue compuesta de presuntos voluntarios, éstos lo eran para una formación de guerra especial, del Reich alemán, y para nada una formación de guerra de la Armada española; el reglamento de la Armada española no admitía, en el «Tercio extranjero», la presencia de oficiales extranjeros como jefes, no importa en qué escala.

En tanto que unidad de la Armada alemana, la «Legión Cóndor» tenía su propio material alemán, compuesto tanto por aviación como artillería y carros. Particularidad que la he distinguido igualmente del «Tercio extranjero» español.

La organización de esta unidad fue puesta a punto progresivamente y, al final de la guerra en suelo español, en 1939, disponía de un campo especial en la misma Alemania, en Doberitz.

XIII

Todos los hechos relatados en los párrafos precedentes, ocurridos en territorio vasco, y realizadas por los alemanes a las órdenes del mariscal Sperrle, prueba, en derecho y de una manera evidente, la acusación bien fundada que pesa sobre el destructor de Gernika, en tanto que autor de crímenes contra la paz, crímenes contra la Humanidad y crímenes de invasión de territorios neutros, con el fin de convertir éstos en campo de experiencias para los pilotos, los soldados, los aviones y el material de guerra alemán con vistas a realizar una política de guerras de agresión.

La destrucción de Gernika y los bombardeos de Bilbao, Durango, Markina y otras localidades vascas fieles a su Gobierno legítimo, durante la Guerra Civil, no son crímenes solamente imputables a los individuos que componían las fuerzas militares españolas o extranjeras que tomaron parte, como en este caso, sino también al general Sperrle quién, tal y como hemos mencionado, comandaba entonces la unidad alemana denominada «Legión Cóndor» durante al menos todo el tiempo en el que esta unidad militar operó en nuestro País Vasco.

Según los mismos preceptos de derecho, recogidos en la legislación internacional en vigor, el acusado Sperrle no sabría alegar como excusa absolutoria ni como circunstancia atenuante de su responsabilidad, su situación de oficial general. El hecho de haber actuado según las instrucciones de su Gobierno no sabría sustraerle a su responsabilidad criminal (Artículo 7 y 8 de la Constitución del Tribunal Militar Internacional, establecido a efectos del acuerdo firmado en Londres, el 8 de agosto de 1945, creando este Tribunal).

Las víctimas, civiles y militares, de los crímenes cometidos en Euzkadi (País Vasco) por la «Legión Cóndor», bajo la comandancia de Sperrle, eran, hasta el 18 de julio de 1936 (fecha del levantamiento de los rebeldes españoles), pacíficos ciudadanos que llevaban una vida de buen entendimiento y de trabajo sin crear el menor problema en el orden público interior y sin causar, ni de lejos, la más mínima perturbación en el orden internacional.

Producida esta rebelión y agredida la tierra vasca por los rebeldes, los ciudadanos vascos tomaron las armas a fin de defender su patria contra el invasor; hicieron una guerra defensiva con heroísmo y sacrificio, respondiendo a la llamada de su Gobierno legítimo. Este esfuerzo del pueblo vasco por la defensa de su territorio contra las fuerzas internacionales combinadas que servían la causa del general Franco y sus cómplices, retrasó varios meses los planes estratégicos de Sperrle y del Estado Mayor de las fuerzas rebeldes.

Fieles al Gobierno establecido bajo mi Presidencia desde su constitución legal, los vascos, hijos de un pueblo creyente y demócrata, fueron los precursores de aquellos que combatieron con abnegación, seguidamente, en todos los frentes de la Guerra Mundial para la defensa de las libertades democráticas de los pueblos y de los derechos de los ciudadanos y de los individuos. Por estos motivos, los vascos se han unido con el luto mundial de los poderes democráticos, haciendo suya la guerra contra el Axe.

Conclusión

En tanto que Presidente del Gobierno Vasco en el exilio, la llamada de mi conciencia me obliga a venir a reforzar la acusación sostenida por este Tribunal contra uno de los hombres que ha causado los más graves perjuicios a nuestro país.

El País Vasco del que yo asumo la representación legítima, actualmente demanda una reparación moral que no será satisfecha más que con la condena del mariscal Sperrle, oficial general puesto por Hitler al servicio de Franco, quien ha sumergido nuestro país en la desolación así como a otros lugares de la Península Ibérica, durante nuestra Guerra Civil y quién, seguidamente, en tanto que la política agresiva alemana le hacía creer que el III Reich sería inmortal, ha tenido la audacia de vanagloriarse de los crímenes cometidos en tierra vasca y en tierra española. Su artículo en «Die Wehrmacht» es una prueba de la complacencia del general Sperrle en los crímenes cometidos por él bajo un pretexto militar y sin ninguna consideración por el hecho de que sus víctimas eran generalmente mujeres y niños, lo que no le ha detenido en sus comentarios vanidosos de su obra personal.

Esta reparación moral que ahora demanda el Pueblo Vasco no será obstáculo para que el autogobierno del País Vasco de nuevo restablecido con la legalidad democrática del Estado español (8), mi gobierno, en nombre de este pueblo, ejecute por todas las vías de derecho las acciones que convengan a fin de exigir las reparaciones de orden material que los excesos del ex mariscal Sperrle y el régimen totalitario español que lo ha cubierto, sus soldados y sus cómplices, han causado a las vidas y a la salud de los ciudadanos así como a los bienes materiales de la población y del Gobierno Vasco.

Hugo Sperrle detenido por los aliados

Hugo Sperrle detenido por los aliados

Notas

(1) Con domicilio en París (Francia), avenida Marceau 11, Barrio XVI.

(2) Del francés Axe, referido a las potencias del Eje (Alemania, Italia y Japón).

(3) Aunque en estos bombardeos se utilizó material alemán y pilotos de la misma nacionalidad, la Legión Cóndor como tal no comenzó a operar sobre Bizkaia hasta finales de 1936.

(4) El Tribunal Popular dictó sentencia el 9 de octubre de 1936, condenando a Gudde a la pena de muerte. Fue fusilado el 11 de noviembre de 1936. El 30 de enero de 1937 el Tribunal Popular dictó sentencia y condenó a Eynatten a la pena de muerte. Fue fusilado el 4 de febrero de 1937.

(5) La tripulación del «Junker» abatido la componían cinco miembros. La reportera de guerra Cecilia G. de Guilarte entrevistó al prisionero Schmidt. En Escritos de Cecilia G. de Guilarte: Segunda República y Guerra Civil.

(6) También en Berlín, Hamburgo, Dresde, etc…, por parte de la aviación aliada. El opúsculo «Guernica» que fue editado en 1937 por el Gobierno vasco.

(7) El aviador.

(8) En referencia al Gobierno de la República española.

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